Memorias del exilio.

1979-1983 EXILIO EN GINEBRA, Suiza.
La resistencia y la lucha por los Derechos Humanos
La democracia que hoy estamos viviendo, con sus virtudes y
defectos, es el resultado de una lenta y no menos dolorosa
construcción social. Adultos, jóvenes, mujeres y hombres a lo largo
de las décadas, pensando en un mundo mejor fueron entregando
muchas veces lo mejor de sí para poder vivir en armonía en un
estado de justicia y de derecho.
Pero la necedad humana, el egoísmo, la ambición de poder y de
riquezas, llegaron para cubrir de sombras los destinos del país
durante largos períodos del S. XX. El último de los grandes traumas
argentinos fue el Golpe de Estado del 24 de Marzo de 1976 y de
una crueldad inusitada de miedo y horror, transformando aquellos
días en la noche más negra que se conoció.
Persecución, secuestro, tortura y muerte es lo que se abatió con
saña sobre miles de trabajadores, estudiantes, profesionales y
simples personas, dando como resultado el origen de una nueva
figura jurídica, la del desaparecido. Para salvarse, miles de
personas debieron optar por el exilio dejando Madre, Tierra y Patria.
Europa resultó ser uno de los destinos de quienes abandonando
todo, familia y bienes, allí llegaron como pudieron, solos o
acompañados, con niños y a veces también con los hijos mismos de
los secuestrados. Se trataba de sobrevivir pactando con la ausencia
y la lejanía, con el dolor y la nostalgia, fueron los días de las cartas
que de tiempo en tiempo llegaban, el tiempo de los ojos húmedos.
Hubo quienes no pudieron sobreponerse al destierro; con el alma
sobrecogida en un indecible silencio tocó depositar en el suelo
extraño sus cenizas. Fueron varios. Otros reconstruyeron la vida y
volviendo a la militancia de las ideas dieron formas a la resistencia,
denunciando la atrocidad de la Junta Militar. Y acompañaron los
primeros pasos de Madres y Abuelas por el Viejo Continente.
La democracia es lo mejor que tenemos, debemos atesorarla y
guardarla bien en la memoria, hace doscientos años que nos cuesta
sangre, dolor y lágrimas…
Víctor Recanatesi (refugiado político)

La presente muestra habla de aquellos años de la resistencia.