Descripción
Un descubrimiento científico de verdadera trascendencia nacional, ha sido realizado en la Estación Experimental Regional Agropecuaria del INTA, en Balcarce.
En efecto, como resultado de estudios practicados en esa institución por profesionales pertenecientes a la misma y a la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Mar del Plata, con la colaboración de investigadores del Instituto Nacional de Mar del Plata, con la colaboración de investigadoras del Instituto Nacional de Microbiología Carlos G. Malbrán, de la Capital Federal, se ha logrado descubrir y fotografiar el virus involucrado en la diarrea neonatal de los terneros.
La enfermedad mencionada -también conocida como "colibacilosis"- reviste gran importancia epidemiológica, por cuanto constituye una de las causas principales de mortalidad en los rodeos de cría, especialmente en la región pampeana.
La investigación
Precisamente teniendo en consideración el grave perjuicio económico que ocasiona esa afección, oportunamente fue elaborado un plan de trabajo bajo la dirección del doctor Adolfo Casaro, técnico del INTA, tendiente a determinar su etiología.
La bacterióloga Alicia Zoratti de Verona -a cargo de la coordinación de plan- logró la reproducción experimental de la enfermedad por inoculaciones artificiales de filtrados libres de bacterias de materia fecal de animales enfermos de "colibacilosis", bajo condiciones controladas, obteniéndose de ese modo resultados que orientaron las investigaciones hacia la búsqueda de un agente etológico de naturaleza viral, que actuaría como desencadenante de la enfermedad.
Consultado al respecto el doctor Julio Barrera Oro, del Instituto Nacional de Microbiología, reforzó la sospecha sobre la probable etiología viral y alentó la confirmación de esa hipótesis. Ello, junto con los resultados experimentales obtenidos, condujo a intensificar los esfuerzos orientados a tal fin.
La localización
Fue así como, a partir de ese momento y empleando una moderna metodología, la bacterióloga Zoratti de Verona, con la colaboración del licenciado Carlos Verona, de la Facultad de Ciencias Agrarias, y del doctor Gabriel Lombardi, del instituto antes mencionado, llegaron a concentrar y purificar el virus, mediante ultracentrifugaciones diferenciales y fotografiarlo con un microscopio electrónico.
El virus resultó ser un miembro del grupo de los Rotavirus, en el cual se incluye el agente causal de la diarrea neonatal de los terneros, aislado originalmente en Nebraska (EE.UU.).
Ahora la identificación del virus alienta en sus descubridores la esperanza de producir en breve una vacuna que brinde adecuada protección contra tan inquietante mal.