“Vuckovic visita (…) el pre lugar de toda materialidad lingüística, recorre una pura dispersión, un vacío, una ausencia que, paradojalmente, es posibilidad de toda presencia, de toda materialidad poética. Por eso su poesía nos invita a transitar una geografía des sosegante. Hay algo de la experiencia del Ab-grund, del abismo en esa percepción del fondo mismo de la vida. La poesía de Vuckovic rompe el nivel de sujeción y la palabra transgrede el orden estatuido y en ese acto escritural el sujeto transgrede las propias fronteras de su constitución subjetiva. Inmenso placer de lectura. Inmensa alegría festiva de ver cómo se vulneran los órdenes previsibles para ser arrojado a un afuera de intensidades múltiples.”
Del prólogo de María Cecilia Colombani.





